Noticias

Resultado del sorteo ESKARABILLERA

Anoche se cerró el plazo para entrar en el sorteo y ya tenemos a la persona en cuyas manos aterrizará el ejemplar de Eskarabillera.

En este vídeo podéis ver cómo se ha realizado el sorteo y la resolución del mismo.

Muchas gracias a todas las personas que habéis participado con vuestras frases “groenlandesas”; ocurrentes, poéticas, enigmáticas, referenciales, y de toda índole, y, en definitiva, comprometidas con el empeño que tenemos en este blog por llegar algún día a esa isla 😉

Enhorabuena a María Cruz Urgellés, la ganadora del primer sorteo de La caricia del gato negro. Para que luego digan que los gatos negros dan mala suerte… María Cruz, escríbeme pinchando en “Contacto” (en el menú de navegación del blog) y en el texto pon tu dirección postal para hacerte llegar un ejemplar como este:

Abrazos. Nos leemos por aquí y por allá.

.

Sorteo Eskarabillera

Foto 8_SorteoEl gato negro y su humilde servidor ya estamos de vuelta de un agosto extraño. Para empezar fuerte el nuevo curso, se nos ha ocurrido sortear un bonito (muy bonito) ejemplar de Eskarabillera. Para ello nos hemos tenido que poner al día con las distintas mecánicas para hacer estos sorteos vía internet —yo me había quedado en las bolitas y el bombo, los dados y el cara o cruz—. Así que hemos elegido una mecánica lo más transparente y limpia posible.

¿Qué se sortea?

Un ejemplar del libro “Eskarabillera” —ilustrado por Eider Eibar y que he escrito yo—, del que podéis saber más pinchando aquí.

¿Quién puede participar?

Siento no poder llegar a tantas y tantas personas que seguís el blog a océanos de distancia, pero el presupuesto es limitado. Podrán participar todas las personas que lo deseen siempre y cuando el envío del libro sea a la Península, Andorra, Baleares, Canarias y Ceuta y Melilla.

¿Cómo participar?

Tan sencillo como dejar un comentario en esta misma publicación. El comentario deberá incluir la palabra Groenlandia (quienes hayáis seguido de cerca el devenir de este blog entenderéis el porqué).

Cada persona que deje un comentario que incluya dicha palabra (y que cumpla con el requisito geográfico anteriormente expuesto), entrará directamente en el sorteo. El número de comentarios extra que haga cada persona será irrelevante, la participación será por persona y no por número de comentarios.

Se agradecerá, como siempre, que compartáis esta publicación y sigáis el blog o mi perfil de Instagram y Facebook, pero no es necesario para participar, ni influirá en el sorteo. Somos megalómanos, estamos dispuestos a hacer lo que sea por llegar a Groenlandia, pero no somos tramposos 😉

Fecha límite para participar. Serán incluidas todas las personas participantes que dejen su comentario, en esta entrada, desde este mismo instante hasta las 23:59 del próximo 21 de septiembre de 2020. 

Una vez finalizado el plazo y realizado el sorteo, crearé una nueva entrada en el blog para anunciar a la persona ganadora —en la misma entrada mostraré además cómo se ha desarrollado el sorteo— y le explicaré cómo ponernos en contacto para poder realizar el envío del premio.

¿Hacia dónde volará la Eskarabillera?

¡Suerte!

Entrevista en Onda Vasca

Foto Radio

 

Aquí os dejo la entrevista que me han hecho en el programa Atsalde pasa de Onda Vasca para hablar del libro ESKARABILLERA.

 

 

ESKARABILLERA

Foto1

Acaba de publicarse el libro Eskarabillera.

Se trata de un cuento, ilustrado por Eider Eibar y escrito por un servidor. La historia se inspira en un antiguo oficio de principios del siglo XX y que era generalmente desempeñado por mujeres: las escarabilleras. En la actualidad, desde hace ya unas décadas, la Eskarabillera se ha erigido como personaje de la cultura popular y símbolo de las fiestas de Basauri, en homenaje y como reivindicación de estas mujeres trabajadoras de nuestro pasado.

Así es; el gato negro ha hecho su primera incursión en el cuento infantil-juvenil, pero tratando de mantener las señas de identidad a pesar del cambio de registro. Un cuento que también pretende aportar e interesar al público adulto, tanto por lo narrativo como por las ilustraciones. Vaya, que hemos intentado hacernos un Ghibli o un Pixar en toda regla 😉

Pero aportemos un poco de contexto:

Las escarabilleras eran mujeres trabajadoras de principios del siglo XX que buscaban mejorar su economía, y/o la de sus familias, en un periodo de vacas flacas, recogiendo los restos reutilizables del carbón a medio consumir que salían, como desechos, de las fábricas metalúrgicas. Es decir, buscaban y recogían lo que se conoce como escoria o escarabilla. Esos restos de carbón, al no estar totalmente consumidos podían ser utilizados para calentar el hogar o cocinar. Y si conseguían un buen botín, podían vender el resto para sacar unas monedas.

Las escarabilleras iban con su balde, bolsa o cesto por los aledaños de las fábricas, caminos y  vías del tren —por donde llegaba el carbón necesario y salían los desechos—, en busca de dichos restos aprovechables.

En la actualidad, desde hace años, la Eskarabillera se ha convertido en el símbolo de los Sanfaustos, las fiestas de Basauri. Representada como una enorme mujer que visibiliza y homenajea a estas trabajadoras de principios del siglo XX.

Cada final de fiestas, la cabeza de la gigante es liberada e, impulsada por globos, surca los aires sin rumbo fijo y con una nota en distintos idiomas para que aquellas personas que la localicen al aterrizar puedan ponerse en contacto para recibir un premio (y una visita). Cuentan que un año, tan lejos quiso volar, llegó a la República Checa.

En este cuento he intentado establecer un nexo directo, con todo el cariño, entre las antiguas escarabilleras y la Eskarabillera de las fiestas de Basauri.

Y las ilustraciones de Eider Eibar han obrado el milagro y le han dado el soplo de vida que necesitaba.

El cuento ha sido publicado por la Diputación Foral de Bizkaia y editado por Álex Oviedo. Está escrito en euskera, castellano e inglés (tres en uno). Os dejo algunas fotos y seguiré informando cuando se ponga a la venta en librerías. De momento solo puede conseguirse en Bilbao, en la Biblioteca Foral de Bizkaia.

Feliz y largo vuelo, Eskarabillera.

Relatos olvidados (Vol. 6). Especial de Navidad

Ya estamos aquí otra vez. La elipse vuelve al origen y el portal para la transición numérica abre su paso. Procedemos a traspasarlo —a no ser, claro está,  que una uva se nos atragante o la detonación de un petardo nos haga tomar el otro camino en la bifurcación—.

En cualquier caso no hay uva ni mamarracho pirotécnico que pueda evitar que el ciclo orbital se complete poniendo el punto y seguido —punto y final en los casos alternativos antes mencionados— a nuestra historia. Para despedir este capítulo de doce meses y, a falta de nuevos relatos —que llegarán—, recuperamos un entrañable cuento navideño al más puro estilo de La caricia del gato negro. La mosca muere sola.

O no.

Aunque el tono habitual de esta bitácora nos ponga difícil aquello de transmitir buenos augurios, La caricia del gato negro os desea un grato cambio de dígitos, libre de uvas malintencionadas y de genocidas en potencia con olor a fuegos de artificio.

Urte berri on!

Feliz 2020.

¡¡¡Groenlandia!!!

Firmado: El gato negro y su fiel servidor.

 

La mosca muere sola 1La mosca muere sola

El débil sol de invierno se ha escondido tras la colina y, desde la ventana, alguien observa los copos blancos, iluminados por los primeros destellos intermitentes de las farolas. Mira hacia la estrecha vía de hormigón que lleva a la casa y en cuya linde la hierba luce tupida excepto en la superficie donde descansa su furgoneta. Detrás de esta, en un área de similares medidas, las briznas están empezando a crecer.

Mira la televisión y un anuncio publicitario le recuerda —como si pudiera olvidarlo— que es Navidad. Piensa en lo rápido que… (seguir leyendo)

LA CARICIA DEL GATO NEGRO. AÑO IV: EL HUNDIMIENTO

Bruno1

La decadencia llega a todo imperio. Después de tres años de triunfos y gloria en los que La caricia del gato negro conquistó gran parte del mundo —China incluida—, ha llegado el año de la caída. Por motivos que quedarán explicados en un vídeo que nos ha enviado uno de nuestros mayores seguidores, y que podréis ver a continuación, a lo largo del cuarto año de existencia de esta bitácora que tanta altura alcanzó, las publicaciones han brillado por su ausencia. De este modo, los avances de conquista se han visto mermados hasta un punto impropio para este blog. No hemos cedido terreno, pero apenas hemos materializado unas pocas conquistas nuevas tales como Azerbaiyán, Filipinas, Malasia, Luxemburgo. Muy exótico, sí, pero no son puntos estratégicos para nuestro avance. La única y honrosa excepción ha sido nuestra llegada a Arabia Saudí. Mucho petróleo, pero yo no veo en esta anecdótica conquista nada más que una alegoría llena de sorna. El petróleo que ahora nos sale por las orejas representa toda esa tinta que no hemos utilizado para crear nuevas historias a lo largo de este último año. De seguir así, nunca lograremos la consecución de ese objetivo final, esa guinda del pastel que representaría la llegada a Groenlandia y su posterior conquista. Y Mongolia, claro.

A continuación podéis ver el vídeo en el que nuestro fiel seguidor muestra su opinión ante la situación vivida durante este año en La caricia del gato negro:

 

Al Führer lo que es del Führer. Y a Bruno Ganz (más…)

Buena noche de la purga y feliz 2019

Urte berri on 2018The purge (La purga), es una película sobre un futuro en el que cada año, durante un día, queda anulada la persecución de todo crimen. Carta blanca al salvajismo y la violencia. Aunque por estos lares haya más de un día al año que cumple con estas características, hoy lo digo, claro, por los petardos, fuegos artificiales y demás pirotécnicos engendros. Noooochee de paaaaz… ¡BOUM! …nooooche de amoooor… ¡¡KABOUM PAUM PRRRAPAPAKABUM!! Con cada detonación el cabreo aumenta y pienso: “¿no sería este un buen momento para fichar a sicópatas?”, “que alguien registre sus casas, por Dios, seguro que hay cadáveres en la nevera”, “¿a qué está esperando el FBI para estudiar este tema?”. Al final llego a la conclusión de que tal vez esta sea la clase de sicópata que encaja a la perfección en nuestro mundo. Pensaré en ello.

Por el tono del anterior párrafo —ya está aquí el alma de la fiesta—, notaréis que el gato negro despide el año invitándole a salir con viento fresco. No han sido sus mejores 365 días, aunque no todo haya sido malo. Al fin y al cabo ha sido un ciclo en el que mi “pasatiempo” o “hobby”  —así definen la creación literaria algunos funcionarios del servicio público vasco de empleo—, empieza a mostrarme ciertas opciones laborales, tímidas pero interesantes. De ahí que haya bajado mi productividad en lo que a relatos se refiere (no os preocupéis, seguiré compartiendo nuevo material por estos lares).

Así es, el año ha tenido cosas buenas en lo personal. Algunas de las cuales quedan resumidas a la perfección en este fragmento del relato que presenté hace tres años al certamen Bizkaidatz y en el que el protagonista, un alumno de taller literario, de forma así de impertinente, criticaba la posición de su profesor, un escritor “de verdad”. A continuación, en el colmo de la vanidad, voy a citar mi propio texto. Mal asunto (más…)

La caricia del gato negro: año 3

Queridos lectores, en unas pocas horas celebraremos el tercer aniversario del inicio de esta épica misión disfrazada de blog literario. Cerca ya de convertirnos en todo un lobby, tengo el placer de daros la noticia que lleváis tres años esperando.

Por fin, China.

Así es, después de tres años de estrategia para atraer al gigante asiático a nuestra zona de influencia, ha ocurrido. El pasado 8 de octubre algún incauto habitante de dicho país entró en contacto con nuestro blog. Es de suponer que esto se deba a las miguitas de pan que, de forma no aleatoria ni gratuita, dejé en el camino en la publicación La caricia del gato negro. Año Dos. En aquel texto introduje varias palabras clave que supuse podrían ser buscadas desde el país asiático, incluida la leyenda de Li Hi Tan, que explica la tensa relación entre China y los gatos negros. Al hacer esa pequeña fisura en el muro de dicha animadversión, hemos dado un paso, pequeño para los dedos que teclean pero grande para la humanidad: desde el pasado 8 de octubre, las visitas desde dicho país no han dejado de sucederse, tímidamente tal vez, pero en constante goteo. Una vez abierta esa puerta, el objetivo de este blog, de esta misión, se percibe más cerca que nunca. Ya sabéis, millones de visitas que garantizarán mi estelar carrera como escritor y, por tanto, la materialización de nuestro leitmotiv: “las presentaciones, charlas, galas, premios, poliamor, hedonismo, algún problema con la justicia por esconder fortunas en paraísos fiscales, conocer a mis ídolos (de los cuales en adelante yo seré ídolo),…”.

Pero no quiero limitarme al regodeo por la consecución del objetivo principal que en La caricia del gato negro nos habíamos propuesto un año atrás. Hay otros logros de los que sentirnos orgullosos. Damos la bienvenida a nuestra bitácora a Corea del Sur. Obviamente de cara al próximo año, sus vecinos del norte están invitados a formar parte de la familia. Es más, ahora que tienen buen rollito, La caricia del gato negro, se presta como tierra de nadie virtual para que puedan seguir limando asperezas.

Por otro lado, paso a comunicaros el resto de nuevas y flamantes adquisiciones de este fructífero 2018: Nueva Caledonia, Chipre, Bután, Sri Lanka, Israel.

En la siguiente imagen podéis ver cómo queda el mapa de nuestro (mi) mundo a día de hoy: (más…)

Relatos olvidados (Vol. 3)

Volvemos con una nueva entrega de esos relatos que publiqué hace años y que, para muchas de las personas que me leéis desde no hace tanto tiempo, han quedado en el olvido, enterrados bajo las nuevas publicaciones y relatos. Para que no tengáis que sufrir en vuestras carnes la odisea descendente hacia el inframundo de las entradas antiguas, las rescato aquí, como hice en las dos entregas anteriores, Relatos olvidados (Vol. 1) y Relatos olvidados (Vol. 2).

Hoy os presento “La sutura perfecta”: un relato sobre lo difícil que resulta enterrar la culpa y el coste que puede tener intentarlo a la desesperada. Y “Dos días”: o cómo juntar en una historia el refranero popular y el fin del mundo.

 

La sutura perfectaLA SUTURA PERFECTA

Ramón despertó sobresaltado, había escuchado un golpe seco en el exterior, al otro lado de la ventana de la habitación. Se giró hacia la mesilla y observó los dígitos rojos que flotaban en la oscuridad: eran las dos menos diez de la madrugada. Pensó que se trataba de un sueño y trató de seguir durmiendo. Después de unos minutos de marejada de sabanas y mantas, decidió salir a mirar.

 Accedió al pequeño jardín rodeado por el muro de cemento. Lo que observó a continuación le aceleró la respiración. A menos de dos metros de la fachada, bajo la luz de la intermitente farola, había una bolsa negra de al menos dos metros de longitud. Era de un plástico resistente y tenía una cremallera en la parte superior de la que tiró tras un instante de duda. Observó el contenido y… (seguir leyendo)

 

DOS DÍASDos días_Imagen refranes

Fue conocida la gente de Villarrefrán por su ingenio y agudeza. No menos conocidos fueron por la mansedumbre y el pulcro respeto por las leyes. Se dice que cumplían con escrúpulo los mandatos municipales, o cualquier directriz que fuese o pareciese ser emitida desde cierta autoridad. Era también gente de poca discreción: uno podía decir, en aparente intimidad, algo que unos minutos después era tema de conversación en la plaza del pueblo o en el bar de Manolo.

Un día el notario le dijo a un cliente: “Ten cuidado con lo que deseas. Podría hacerse realidad”. Fue a partir de ese momento cuando comenzaron a suceder los hechos que se narran… (seguir leyendo)

Relatos olvidados (Vol. 1)

Una selección, por entregas, de los primeros relatos de La Caricia del Gato Negro. Historias que, debido a las pocas interacciones de los inicios, no tuvieron el eco de las posteriores y que muchas de las personas que siguen el blog no han tenido la oportunidad de leer.

 

 

Feo 5 FEO

Juan Diego Murillo era muy feo. Entre mil personas habituadas a mostrar corrección, ni una sola sería capaz de decir «no es para tanto». Su cara, abstracta y asimétrica, ni siquiera se asemejaba a un rostro humano. En la mitad derecha, unas olas de piel colgante se empeñaban en arrastrar hacia abajo cualquier signo de normalidad. Apenas podía cerrar del todo aquellos sufridos párpados que parecían cargar con toda su frustración. La parte izquierda era otra historia: los rasgos, algo más normales, contrastaban de tal manera con los del lado opuesto que el resultado de la combinación de ambos era grotesco… (Seguir leyendo)

 

 

 

Pelusas azules PELUSAS AZULES

Las noches de domingo solíamos ponernos una película tumbados en la cama. Casi siempre la veíamos en dos tiempos. Las caricias hacían que nuestra atención no tardara en desviarse de la pantalla hacia nuestros cuerpos. Después, aún entre jadeos, rebobinábamos hasta el punto en el que habíamos perdido el hilo de la historia. Todas las películas, incluso las tristes, nos hacían sonreír. Es en la primera parte, la de las caricias, en la que ella adquirió la costumbre de pasar la mano por mi ombligo y escarbar con su dedo corazón. A veces, sacaba una pequeña pelusa azul con la que jugueteaba delicadamente unos instantes, antes de dejarla en su mesilla. A pesar de que me gustaba presenciar aquel ritual cada vez que ocurría, he de reconocer que no le di importancia hasta que sentí su ausencia.

Un domingo de noviembre… (Seguir leyendo)