ESKARABILLERA

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Acaba de publicarse el libro Eskarabillera.

Se trata de un cuento, ilustrado por Eider Eibar y escrito por un servidor. La historia se inspira en un antiguo oficio de principios del siglo XX y que era generalmente desempeñado por mujeres: las escarabilleras. En la actualidad, desde hace ya unas décadas, la Eskarabillera se ha erigido como personaje de la cultura popular y símbolo de las fiestas de Basauri, en homenaje y como reivindicación de estas mujeres trabajadoras de nuestro pasado.

Así es; el gato negro ha hecho su primera incursión en el cuento infantil-juvenil, pero tratando de mantener las señas de identidad a pesar del cambio de registro. Un cuento que también pretende aportar e interesar al público adulto, tanto por lo narrativo como por las ilustraciones. Vaya, que hemos intentado hacernos un Ghibli o un Pixar en toda regla 😉

Pero aportemos un poco de contexto:

Las escarabilleras eran mujeres trabajadoras de principios del siglo XX que buscaban mejorar su economía, y/o la de sus familias, en un periodo de vacas flacas, recogiendo los restos reutilizables del carbón a medio consumir que salían, como desechos, de las fábricas metalúrgicas. Es decir, buscaban y recogían lo que se conoce como escoria o escarabilla. Esos restos de carbón, al no estar totalmente consumidos podían ser utilizados para calentar el hogar o cocinar. Y si conseguían un buen botín, podían vender el resto para sacar unas monedas.

Las escarabilleras iban con su balde, bolsa o cesto por los aledaños de las fábricas, caminos y  vías del tren —por donde llegaba el carbón necesario y salían los desechos—, en busca de dichos restos aprovechables.

En la actualidad, desde hace años, la Eskarabillera se ha convertido en el símbolo de los Sanfaustos, las fiestas de Basauri. Representada como una enorme mujer que visibiliza y homenajea a estas trabajadoras de principios del siglo XX.

Cada final de fiestas, la cabeza de la gigante es liberada e, impulsada por globos, surca los aires sin rumbo fijo y con una nota en distintos idiomas para que aquellas personas que la localicen al aterrizar puedan ponerse en contacto para recibir un premio (y una visita). Cuentan que un año, tan lejos quiso volar, llegó a la República Checa.

En este cuento he intentado establecer un nexo directo, con todo el cariño, entre las antiguas escarabilleras y la Eskarabillera de las fiestas de Basauri.

Y las ilustraciones de Eider Eibar han obrado el milagro y le han dado el soplo de vida que necesitaba.

El cuento ha sido publicado por la Diputación Foral de Bizkaia y editado por Álex Oviedo. Está escrito en euskera, castellano e inglés (tres en uno). Os dejo algunas fotos y seguiré informando cuando se ponga a la venta en librerías. De momento solo puede conseguirse en Bilbao, en la Biblioteca Foral de Bizkaia.

Feliz y largo vuelo, Eskarabillera.

15 comentarios

    1. ¡Qué bueno, Isabel!
      Precisamente una de las protagonistas del cuento es una niña eskarabillera.
      Conozco Pasaia, muchas navidades por allí, una tía mía tiene un bar en esa zona. Lo que no sabía es que también hubiera habido eskarabilleras por allí. Me gusta esta conexión inesperada con Pasaia.
      Eskerrik asko.

      Le gusta a 2 personas

  1. Hola Andoni, tanto tiempo. Me alegro que te encuentres bien y felicidades por tu publicación, sin lugar a dudas debe ser un relato maravilloso. De seguro el cambio de registro no ha sido problema. Gracias por la información sobre las escarabilleras, siempre un placer aprender cosas nuevas. Saludos 🙂

    Le gusta a 2 personas

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