Mes: noviembre 2017

La caricia del gato negro: Año Dos

Gato negroHoy La caricia del gato negro cumple su segundo año. Dos órbitas completas alrededor del sol. Y sin llegar a quemarnos (del todo). Un trayecto y un tiempo a lo largo del cual muchas cosas ocurren y otras, aparentemente no, pero se piensan, o se sienten, o se sugieren. O se escriben. Y a caballo entre esos tipos de acontecimientos me he movido otro año más. En este blog he compartido tanto algunas que ocurren en carne y polvo como otras (la mayor parte) que suceden sólo en mi imaginación y que, con un poco de suerte, quizás también sucedan en la vuestra: la de aquellas personas y entes que me leéis desde que publicará, hace dos años, el primer relato. Aquel que diera nombre a todo esto y que podéis leer en este enlace. Y no creáis, los que no me leéis, que estáis exentos. Conocedores de la existencia de estos relatos, fantaseáis: “¿qué estará escribiendo el mamarracho este?”, e imagináis, —oh sí, lo sé muy bien—, lo mal o bien que escribo y el tipo de historias que pueblan esta bitácora. Leed malditos, leed. Y compartid.

Ha llegado el momento: toca hacer una valoración del éxito y del estado de la misión de la conquista del mundo (literario y terráqueo) que me auto impuse al crear La caricia del gato negro. Compartiré los avances de la campaña de este “Año Dos” teniendo en cuenta el anterior hito y los objetivos que establecí entonces (pinchando aquí podéis ver la evaluación completa del Año Uno).

Pues bien, en este período el blog ha pasado de aquellos 500 seguidores a los actuales 1.100 fieles. El número de visitas asciende a 20.800 y han sido perpetradas por 9500 visitantes de 83 países. Buenos números aunque no siempre fiables, habida cuenta de que al blog llegan lectores —guiados por distintas parafilias— tras realizar búsquedas tales como “Relatos eróticos de mujeres con gatos”. Doy fe.

Sean cuales sean las motivaciones, estas han sido (más…)

Selección de relatos de Kultur Dealers

Recuerdos sin nombre

Mi relato: Recuerdos sin nombre

A finales de septiembre estuve en Donostia y, entre otras cosas, me pasé un buen rato delante de un artilugio azul intentando sacar mi relato seleccionado para la iniciativa Kultur Dealers —ya sabéis, esas máquinas expendedoras de microrrelatos que instalaron en distintos puntos del territorio—.

Antes de conseguir que mi relato se deslizara por la rendija dispensadora (tened en cuenta que se imprimen de forma aleatoria) pasó por mis manos un buen puñado de relatos y microrrelatos de otros autores y autoras seleccionadas.

Hace poco la curiosidad me llevó a realizar una búsqueda en las redes. La idea era responder a esta pregunta: ¿qué visibilidad se ha dado a la iniciativa y su acogida? ¿y a los participantes y sus relatos? Así que tecleé “Kultur dealers” en el buscador. La conclusión es que más allá de la propia existencia de las máquinas expendedoras, que en muchos casos han pasado intervalos fuera de servicio, no he encontrado contenidos significativos ni seguimiento de tan estimulante iniciativa. A nivel oficial (organizacional), las últimas noticias e informaciones datan de junio, cuando se pusieron en marcha las máquinas azules escuperrelatos. Después los ecos y reverberaciones han sido apenas existentes y mayoritariamente particulares (los autores publicados dando la murga, como yo, en las redes).

Por todo esto, terminada ya la campaña Kultur Dealers 2017, y tras leer los relatos que acabaron en mis manos mientras buscaba el mío para sacarme la foto de rigor, he decidido hacer esta publicación para dar visibilidad (tan humilde como la capacidad de difusión de este blog) a algunas de las creaciones que me han parecido dignas de mención. A  continuación, fotos de algunos de esos relatos que el artilugio azul regurgitó para mí.

Los relatos y sus autores son los siguientes: (más…)

Premios y publicaciones (2010-2017)

Andoni Abenójar, Primer Premio en castellanoHace ocho años me presentaba a mi segundo certamen literario y obtenía el primer reconocimiento. Una alegría y un refuerzo externo que ponía su granito de arena en un camino que empezaba a vislumbrar y que deseaba recorrer. Desde entonces han sido muchas las historias imaginadas, algunas menos las escritas, y menos aún las premiadas. Menos, pero muchas más de las que podía haber imaginado mientras daba aquellos primeros pasos.

Os dejo el enlace a ese sitio de mi blog en el que se pueden ver todos estos reconocimientos, premios y publicaciones que han apoyado desde fuera mi ímpetu interno para imaginar y contar historias.

La lista está actualizada y dividida cronológicamente por años. Cada reconocimiento y publicación viene con enlace para poder leer el relato correspondiente.

Os dejo con este particular resumen de ocho años de escritura, aprendizaje y algunos éxitos:

Pincha aquí para leer el listado.

 

Andoni Abenójar