Mes: noviembre 2015

La caricia del gato negro

Gato negroEntró en la biblioteca y cerró la puerta antes de que la sombra alcanzase el umbral. Con la mano trazó un símbolo sobre la madera sellando el paso. Se acercó a una ventana en cuyo alféizar esperaba el gato negro, que comenzó a frotarse contra su cara. Durante aquella sutil caricia, el hombre le transmitió, en silencio, lo observado al otro lado de la puerta.

—Adelante viejo amigo —susurró— ve y cumple por última vez con tu misión. Les dimos a conocer los otros mundos. Ahora alguien debe escribir y prevenirles. Ella no tardará mucho en abrir los portales.

El gato regresó a la ciudad. Él observó la enorme estantería llena de literatura fantástica. Recordó con nostalgia los inicios, cuando envió al gato negro a hacer sus primeras visitas. El joven Edgar fue el primero de muchos. En la estantería solo quedaba espacio para un libro más.

Andoni Abenójar

 

Gato negro